Tristesa o depressió?

Per Nadal em van regalar un llibre de psicologia positiva, jo no sóc molt fan d’aquesta corrent, però vaig pensar que li donaria una oportunitat. Fullejant entre les pàgines em crida l’atenció un subtítol: Diferenciar entre la tristesa i la depressióI penso en totes les vegades que m’he trobat davant persones espantades perquè potser tenien depressió quan “només” estaven tristes, i també totes aquelles que es pensaven que estaven tristes i, en canvi, estaven patint una forta depressió; i totes aquelles que ballaven entre dues aigües, amb molta dificultat per posicionar-se. Us copio un fragment d’aquest llibre, que potser us ajudarà a entendre-ho:

Es evidente que al intentar diferenciar entre la tristeza y la depresión el agua enseguida se enturbia, puesto que estos dos estados se solapan de maneras muy complicadas. Una imagen bastante frecuente es la del espectro emocional, donde la tristeza, gradualmente, llega a convertirse en depresión. No obstante, esto no necesariamente conlleva a una precaria y resbaladiza cuesta en la que la tristeza está en peligro constante de caer inexorablemente en la depresión. Más bien, esta idea del espectro presenta a la tristeza como un aspecto inherente, normal y natural de la condición humana. Entonces, si se vuelve lo suficientemente intenso o prolongado, puede cruzar la línea de la depresión. Se llega a ese extremo cuando algo “va mal” en la tristeza. (…)

Sin embargo, antes de llegar al extremo en que una persona traspasa la barrera y se adentra en la depresión, es importante que veamos la tristeza “normal” no como una enfermedad, sino como algo que compartimos todos los seres humanos. Es uno de los “pesares propios del alma”, como diría el monje del siglo XIV Tomás de Kempis. Esto es importante, porque corremos el riesgo de medicalizar las emociones “negativas” y tratarlas como enfermedades que hemos de “curar” con fármacos. (…)

Para normalizar la tristeza de este modo, un punto de partida evidente es su desafortunada ubicuidad y universalidad. Nadie es inmune a las vicisitudes del destino, a las estremecedoras experiencias de pérdida y duelo. En tales casos, la tristeza es una respuesta totalmente apropiada. Los recordatorios discretos de la universalidad de semejantes tragedias pueden propiciar cierto grado de aceptación de la propia pérdida, y de la tristeza como respuesta “correcta“. El Buda adoptó esta actitud hace más de 2500 años, y una visión similar ha proporcionado consuelo a cientos de millones de personas desde entonces, budistas y no budistas. Kisa Gotami, una madre en duelo, sufrió la peor pérdida para una madre, el fallecimiento de su hijo. Desesperada, le pidió al Buda que le diera alguna medicina que le devolviera milagrosamente la vida de su hijo. Con sabiduría compasiva, el Buda le respondió que podría ayudarla. Le pidió a Kisa que le trajera un puñado de semillas de mostaza, pero le puso la singular condición de que estas procedieran de una casa donde nadie hubiera perdida a un ser querido. Kisa fue melancólicamente de puerta en puerta, con la esperanza de encontrar un hogar donde jamás hubieran sufrido una pérdida. Como cabía esperar, en cada casa se encontró con una historia de aflicción que sus ocupantes compartieron con ella, y ese sentimiento de pérdida acabó creando una conexión entre ellos. Esto no alivió el sufrimiento de Kisa, pero la ayudó a alcanzar una comunión con otras personas que habían sufrido una pérdida semejante, lo cual le demostró que su duelo era algo muy humano.

Conclusió: la línia entre la depressió i la tristesa és molt fina. Tan fina que, de vegades, és difícil de diferenciar. De totes maneres, ens haurien de cridar l’atenció la intensitat i durada dels símptomes. Si aquests ens impedeixen fer la nostra vida diària amb normalitat, si apareixen senyals d’alarma com: mals d’estómac i/o de cap, diarrea, impossibilitat per menjar o necessitat compulsiva de fer-ho, insomni perllongat, sentiments de desesperança, culpabilitat, ideació suïcida, marejos, ansietat forta… llavors és el moment de consultar amb el vostre professional de confiança, perquè pugui fer una valoració del quadre. Això sí, trieu bé al professional perquè no us infli a pastilles de bones a primeres!

Que tinguem la serenitat per acceptar les coses que no podem canviar, el valor per canviar les que podem canviar i la saviesa per veure la diferència.

El llibre, per si us interessa, es diu El poder positivo de las emociones negativas de Tim Lomas.

annapamplona

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